TRAPOS


JAVIER BRAVO DE RUEDA 

curada por JULIA MORO

DESDE EL 15 DE JUNIO HASTA EL 4 DE AGOSTO DEL 2018

 

 

La muestra “Trapos” sigue una serie de transiciones y la propia obra presentada se trata también de una transición por sí misma. Me explico: Javier Bravo de Rueda parte de la idea del collage. Él ha tenido una relación intensa con esta técnica, desde la universidad donde estaba forzado a hacer ejercicios de composición con miles de pequeños recortes de papel. En esta ocasión, el artista expía ese recuerdo tratando el collage como una alternativa al proceso que sigue en otros proyectos de su práctica: por un lado, a la planificación detallada que requiere la cerámica, con bocetos y modelados cuidadosos y, por otro, sus pinturas sobre lienzo, donde elabora una abstracción cargada de simbología.

 

Así, del collage con papel, pasó a jugar con retazos de telas, restos que en otras circunstancias tal vez hubiera desechado. Las primeras piezas que elaboró partían de una lógica pictórica, luego el proceso libre ganó protagonismo. La pintura se convirtió en un tapiz y el espacio entre las piezas y la caída de la tela se volvieron elementos plásticos. Se podría decir que las piezas están clavadas a la pared directamente y son tanto una liberación conceptual de la pintura como su emancipación formal: ya no solo existen en dos dimensiones, sino que ocupan un espacio tridimensional, tanto que uno las puede vestir.

 

Y esas piezas que el visitante puede vestir son otra transición más. Los tapices son ahora túnicas utilizables por el público. Sin duda es un gesto que se toma con humor, pero que va mucho más allá al tener la lectura completa de experimentación. Se trata de un cuerpo de obras que celebra el ritmo sincopado, no le teme ni a la improvisación ni al color y, ante todo, es consciente de lo que es incluso desde su título: Trapos.

 

Julia Moro