KARAOKE AUTOORTOGRÁFICO F.S.L.


MARISABEL ARIAS

CURADA POR GISSELLE GIRON

DESDE EL 31 DE AGOSTO HASTA EL 6 DE OCTUBRE DEL 2018

 

Leer en voz alta

 

En la oficina, el lenguaje está condicionado por la búsqueda de comunicación e información. La materialidad de cada palabra está subyugada a un fin práctico, el olvido sistemático y estructural de sus cualidades visuales se manifiesta en su lectura –obligada y repetitiva–, la cual nos conlleva a los trabajadores de oficina a sentir cierto tedio cuando leemos y escribimos para comunicarnos. A medida que el tedio incrementa, buscamos maneras de evitarlo por medio de software ofimáticos como procesadores de textos que nos permitan programar plantillas para reportes o programas de correos electrónicos en los cuales activamos respuestas automáticas. Esta rutina oficinista implica cierta dosis de soledad, donde el trabajador -cotidianamente – le habla y escribe a una pantalla en un cubículo esperando una respuesta en su silla.

 

En otra parte de la ciudad, en los karaokes, encontramos múltiples posibilidades para una lectura independiente de una regularización lingüística, una guiada por la oportunidad de leer en voz alta cada letra. En estos espacios, el lenguaje está configurado como una forma sentida, una experiencia corporal mediada por las luces de colores y la oscuridad del cuarto. En el karaoke, si bien le hablas a una pantalla como en la oficina, el ambiente social en el cual cantas reconfigura la dirección de la lectura de personal a colectiva. Sin embargo, esto no significa que no haya condicionamientos, ya que uno está sujeto al tempo de la pista musicalizada. Es así que nuestros ojos y boca se apresuran o se detienen para seguir la velocidad en la cual las letras ganan color en la pantalla.

 

La oficina de Karaoke Autoortográfico F.S.L. (First Spanish Lesson) tuvo su primera parada en Madrid. A lo largo de seis meses, Marisabel trabajó con una máquina de escribir en una compañía ficticia de aprendizaje de español; delimitó un estricto régimen laboral de 9 a. m. a a 6 p. m., cuya más importante consigna fue tipear solo en España, en las tierras donde se inventó el idioma español. El lenguaje estuvo en manos de una empresa que estaría aprendiéndolo por primera vez a través de ejercicios de tipeo en hojas bond A4 celestes. Posteriormente, durante tres meses en Lima, construyó repisas de formas geométricas simples hechas de espuma para ordenar esta producción burocrática. 

 

Vistos en conjunto, tanto el archivo burocrático como las repisas, forman parte de una nueva herramienta ofimática que desordena y ordena el lenguaje constantemente. Laspartes físicas tangibles – hardware –ordenan el lenguaje en distintos espacios y, por lo tanto, le otorgan un tiempo distinto en los cuales ser leídas. Por otro lado, el soporte lógico del sistema informático – software – que lo desarregla está compuesto por las luces en movimiento. En esta oficina, sin embargo, tal diferencia entre hard y soft ha de ser tomada como un juego ya que los estantes son soft y las luces <<make hard>> la lectura. Es, en todo caso, un sistema informático que ambiciona que todas sus partes funcionen como una maquinaria más amable y sentida en la oficina. 

 

Leer karaoke en la oficina es una experiencia cercana a la tarea de querer pasarla imposiblemente bien en un espacio que olvida el sinsentido detrás del trabajo, el cual continuamente escapa las paredes de la oficina y se reinventa en la calle.  Y es la calle, vista desde la oficina, la que configura muchos de los anhelos detrás de lascomposiciones tridimensionales y el archivo de trabajo en K.A.F.S.L. Detrás de los estantes de espuma bicolor, se esconde un tributo a la ética de trabajo en los jirones Paruro y Leticia en el centro de Lima, cuya disciplina laboral está anclada en la perenne invención de trabajos todavía inexistentes. En estas calles la banda sonora citadina está conformada por asimetrías de samples que encapsulan el continuo flujo de personas, información y objetos. 

 

Después de buscar diferentes experiencias en la ciudad, tanto en la calle como en las operaciones internas de sus edificios, Marisabel nos entrega un programa en dondelas herramientas informáticas utilizadas permiten sentir como experiencia viva la lectura de información generada en esta oficina ficticia. Se trata de ofimática a través de la cual podemos sentir ciudades desde un cubículo de oficina, desordenar la lectura para que ésta sea un poco más real,  así como cuando leemos en voz alta en un karaoke. Es – quizás – un nuevo software inútil que desorganiza el lenguaje para desaprender español sin filtros, crudamente y sin auto-corrector, que será utilizado por una sola oficina: la del Karaoke Autoortográfico F.S.L

 

– Gisselle Giron